¡La creatividad es como un músculo! Cuanto más la usamos, más crece. Aquí te compartimos actividades divertidas y sencillas para hacer en casa o en nuestra escuela:
Jardinería sencilla:
Planta semillas de frijoles o flores en un vaso transparente para que los niños observen cómo crecen. Mientras cuidan de su plantita, aprenden responsabilidad y la maravilla de la naturaleza.
Pintura de manos y pies:
Pon papel grande en el piso y deja que los niños pinten con sus manos y pies. Esto no solo es divertido, sino que también los ayuda a expresarse y explorar colores. Por ejemplo, después de un rato, podrías decirles: “¿Qué pasaría si mezclas el rojo con el amarillo?” y juntos descubren cómo crear naranja.
Cocinemos juntos:
Hacer galletas simples es una gran actividad. Los niños miden los ingredientes y aprenden a seguir instrucciones, pero también se divierten decorándolas con caramelos.
Teatro de títeres:
Crea títeres con calcetines viejos y organicen una obra. Los niños pueden inventar personajes y darles voz. Este juego desarrolla imaginación y habilidades de expresión verbal.
Búsqueda del tesoro en casa o el aula:
Esconde objetos simples como un lápiz rojo, un juguete pequeño o una pelota azul. Da pistas sencillas como “Busca algo rojo debajo de una silla.” Esto refuerza su capacidad de concentración y resolución de problemas.





